París, 25 de julio de 2026.
La muerte de Daniel Siad, ocurrida el 20 de julio de 2026 en su domicilio de Colombes, cerca de París, acaba de reabrir las preguntas alrededor del caso Epstein. Este reclutador francés de modelos, cuyo nombre aparece más de 2.000 veces en los llamados «Epstein Files», estaba siendo investigado por la justicia francesa por una posible relación con una red vinculada al financiero estadounidense Jeffrey Epstein. Era objeto de varias denuncias, entre ellas por violación, acusaciones que él rechazaba.
Su muerte extinguió la acción pública contra él. Su abogada calificó su desaparición de «extremadamente sorprendente». Afirmó haberlo visto en buen estado de salud un mes antes y aseguró que él esperaba poder declarar ante la justicia para defender su inocencia. Sobre la posibilidad de un homicidio, dijo no creer en las coincidencias, aunque reconoció no disponer de pruebas.
La desaparición de Siad recuerda otros fallecimientos que marcaron el caso Epstein: el del propio Jeffrey Epstein, encontrado muerto en su celda de Nueva York en agosto de 2019, y el de Jean-Luc Brunel, antiguo agente francés de modelos, hallado sin vida en la prisión de La Santé (París) en febrero de 2022. Tres hombres que, en distintos grados, estuvieron vinculados a una de las mayores investigaciones internacionales por explotación sexual. Tres muertes que alimentan una pregunta inevitable: ¿cuántas más habrá?
La dimensión planetaria del escándalo se mide por el círculo de relaciones de Epstein. Fotografiado junto a antiguo o actual presidentes estadounidenses como Bill Clinton y Donald Trump, estrellas internacionales de la música, Bill Gates o el príncipe Andrew, hermano del rey Carlos III, el financiero estadounidense se movió durante años cerca de algunas de las figuras más poderosas del mundo. Su fortuna estimada en más de quinientos millones de dólares le permitió adquirir propiedades en varios continentes.
En Nuevo México poseía Zorro Ranch, un enorme dominio de más de 3.000 hectáreas con una residencia de más de 2.000 metros cuadrados. Allí, Virginia Giuffre, una de las voces más importantes entre las víctimas de Epstein, afirmó haber sufrido agresiones sexuales. Ella denunció una red de tráfico sexual que involucraba al príncipe Andrew a través de Epstein y relató en sus memorias póstumas, Nobody’s Girl, cómo habría sido convertida en objeto sexual del financiero estadounidense y de Ghislaine Maxwell, compañera y colaboradora de Epstein durante años, cuando tenía 17 años. Su muerte por suicidio en abril de 2025 se sumó a la lista de desapariciones que han acompañado este escándalo mundial.
En Palm Beach, Florida, comenzó en 2005 la investigación que por primera vez puso a Epstein frente a la justicia. Varias denuncias de menores revelaron un sistema de captación que funcionaba como una pirámide de Ponzi de la explotación sexual: jóvenes mujeres eran atraídas con la promesa de dinero por masajes. Después de las agresiones, algunas eran incentivadas a reclutar a otras adolescentes a cambio de una remuneración. Las víctimas terminaban convirtiéndose, bajo manipulación, en el mecanismo que permitía ampliar la red.
Después de su arresto en 2019, las autoridades registraron Little Saint James, su isla privada en las Islas Vírgenes estadounidenses, adquirida en 1998, donde varias víctimas afirmaron haber sufrido abusos sexuales. También tenía una mansión en Manhattan y un apartamento de más de 700 metros cuadrados en la exclusiva avenida Foch de París.
El 6 de julio de 2019, Epstein fue arrestado acusado, entre otros cargos, de tráfico sexual. Apenas unas semanas después, el 10 de agosto, fue encontrado muerto en su celda. La versión oficial concluyó en un suicidio, pero las circunstancias de su desaparición abrieron una larga lista de interrogantes.
Dos años más tarde, otro nombre clave del caso desapareció: Jean-Luc Brunel. El antiguo agente francés de modelos, considerado uno de los principales reclutadores vinculados a Epstein, aparece miles de veces en los «Epstein Files». Fotografías lo muestran junto al multimillonario estadounidense y rodeado de jóvenes mujeres.
Brunel trabajaba con agencias internacionales, también en América Latina. En Colombia, varias modelos fueron mencionadas como testigos o personas relacionadas con ese entorno, sin que esto implique una participación en actividades criminales.
En 2020, una modelo de 17 años declaró haber sido drogada y abusada durante una fiesta relacionada con Brunel. Encarcelado en la prisión de La Santé, en París, fue encontrado muerto en su celda en febrero de 2022. La investigación concluyó en un suicidio.
En este escándalo global, Colombia aparece también en los documentos relacionados con Epstein. El expresidente Andrés Pastrana figura entre las personalidades colombianas mencionadas en los archivos estadounidenses. Los documentos hacen referencia a intercambios de correos con Ghislaine Maxwell, desplazamientos en un avión asociado a Epstein y encuentros con el financiero. Pastrana ha negado cualquier vínculo con los crímenes cometidos por Epstein y afirma que desconocía sus actividades ilegales.
Las investigaciones continúan. Mientras tanto, el caso Epstein sigue dejando tras de sí una inquietante sucesión de muertes.